domingo, 17 de mayo de 2009

Incompatibilidad

Un montón de arena decidió unirse a otro. Se sentía feliz, porque uniéndose seguían siendo un montón de arena. Pero el otro se decepcionó: pensaba que iban a ser dos.


Título del próximo cuento: RESINA, AGUA Y AJO
Se posteará: domingo 24 de mayo

domingo, 10 de mayo de 2009

Distorsiones

Amigas de infancia: Raquel, con cuerpo de barbie, ha desfilado en grandes pasarelas como top model; Sara es rechoncha, con gruesos lentes, semejante a la chilindrina. Las dos participan en la inauguración de la Ciudad Mecánica, el deslumbrante parque de diversiones publicitado desde hacía meses.
Por donde caminan, Raquel recibe piropos de indiscretos admiradores. Ambas se ríen.
Sara propone visitar el Salón de los Espejos, en donde uno se nota desfigurado por las imágenes deformadas que reflejan las láminas. «Es que me veré gorda y fea», alega Raquel para negarse a entrar. «Precisamente ésa es la idea: ¡que nos riamos viéndonos en esos espejos!», la convence Sara.
Adentro, Raquel se ve obesa y de muy baja estatura en un espejo distorsionado. Sara se ve altísima y exageradamente delgada en otro espejo. Ambas se ríen…
Pasan a montarse en el Martillo Espacial, intensa montaña rusa. Luego de tantas vueltas a velocidades extremas, las dos terminan con risas agitadas. Sara siente mareos y náuseas; se encierra en un sanitario para vomitar, mientras Raquel se ríe…
Allí, frente al lavabo, Raquel se mira en un espejo, que no está distorsionado. Entonces siente náuseas; se encierra en un sanitario para vomitar, mientras Sara llora.


Título del próximo cuento: INCOMPATIBILIDAD
Se posteará: domingo 17 de mayo

domingo, 3 de mayo de 2009

Objeto de admiración

El artista recibía cientos de cartas de elogio. Gustaba de cargar sus propias obras para presentarlas al público y, toda vez que mostraba una nueva escultura, se escuchaban los aplausos de la multitud. En esta ocasión talló una gigantesca maternidad en un tronco de madera delicada y frágil. Con su última obra en los brazos, salió a la calle. Los aplausos se oyeron de inmediato. Levantó una mano para saludar y recibir los aplausos. La escultura se cayó, despedazándose: un brazo rodó por allá, un dedo por ahí y una nariz por acá. Los aplausos cesaron de inmediato: eran para la obra, no para su autor.


Título del próximo cuento: DISTORSIONES
Se posteará: domingo 10 de mayo

domingo, 26 de abril de 2009

Psiquiátrico urbano

La primera vez que la vi, yo estaba volviendo tarde de mi trabajo. En la esquina de mi casa estaba aquella señora de unos 60 años. Parecía una desquiciada de mirada incierta parloteando a viva voz. De lejos, no distinguía sus palabras. De cerca, daba lástima verla con sus ojos airados lanzando palabras insolentes e impublicables, que herían cualquier oído, menos los de algunos transeúntes que hacían una pausa en su camino para reírse. Ella parecía dirigirse a algún ser invisible que, gracias a su incontrolable imaginación, estaba en la acera de enfrente.
Después de tres noches seguidas, ya me estaba acostumbrando a su vespertina rutina de las 10. Esa noche descubrí un hombre de unos 60 años que, con una ligera sonrisa, la miraba sin pestañear, como si la vigilase. Al final del “discurso” de la loca, él se acercó con mucha delicadeza, y con gestos tiernos la llevó a un carro y se fueron juntos, conduciendo él con su ligera sonrisa.
La escena se repitió por cuatro noches más.
La demente llevaba una semana desahogándose en su acera, gracias a su solícito “marido” (porque ¿quién más podría ser?) que, religiosamente, la llevaba a la calle, la cuidaba con su mirada, y la volvía a su casa.
En medio de ese pertinaz drama de locura, me parecía abnegable y hasta noble, la actitud del esposo; así que me coloqué a su lado para mirarla y, faltando a la prudencia, le pregunté: «Usted la ama mucho, ¿cierto?». El hombre dejó su ligera sonrisa, desvió su mirada desde ella hacia mí, adquirió un aire airado y empezó a lanzarme palabras insolentes e impublicables que herían mi oído. Ella dejó de gritar, desvió su mirada del “invisible” de enfrente hacia su marido, y dibujó una ligera sonrisa.
Cuando el hombre terminó su “discurso” contra mí, ella se acercó con mucha delicadeza, y con gestos tiernos lo llevó a un carro y se fueron juntos, conduciendo ella con su ligera sonrisa, mientras decía: «Sigamos felices en casa. Antes de que nos contagien, vámonos de este manicomio.»


Título del próximo cuento: OBJETO DE ADMIRACIÓN
Se posteará: domingo 3 de mayo

domingo, 19 de abril de 2009

Reciclaje

Aquella madre había descubierto que cada área de su corazón tenía un color diferente: la zona verde, la zona roja, la amarilla, la negra, la blanca, la violeta, la rosada, la gris, la azul…
Aun con tantas tonalidades, su corazón dejaba pasar la luz. Por eso, la tarde que lo destrozaron, ella recogió sus pedazos de corazón, y con ellos creó un vitral para el campanario de la catedral.


Título del próximo cuento: PSIQUIÁTRICO URBANO
Se posteará: domingo 26 de abril

domingo, 12 de abril de 2009

Sudor

Constituido en juez, el procurador lo observaba, convencido de su inocencia. Procuraba distintos argumentos para indultarlo, infructuosamente. Entonces se acordó de un precedente. Ordenó a su ayudante que le trajera agua en un lavamanos de porcelana. Éste le informó preocupado: «Lo sentimos, magistrado, pero no nos queda ninguna gota de agua después de esa sequía tan tenaz.» Fue cuando el rostro del procurador palideció de terror, mirando sus manos. Sudaban copiosamente. Las lavó con su mismo sudor. Afuera, la multitud enardecida seguía vociferando: «¡Inyección letal! ¡Inyección letal!»


Título del próximo cuento: RECICLAJE
Se posteará: domingo 19 de abril

domingo, 5 de abril de 2009

¿Y entonces…?

Pinocho fue acorralado por sus compañeros de curso a la hora de recreo. Querían clarificar sus sospechas para despejar dudas.
«Está bien, les confieso la verdad: cuando miento, se me alarga la nariz… sólo si digo mentiras.»
Pero dicho esto, la nariz de Pinocho empezó a crecer y se hizo muy larga; con lo cual, dejó a sus compañeros aún más confundidos.


Título del próximo cuento: SUDOR
Se posteará: domingo 12 de abril