domingo 24 de julio de 2011

L(a) (a) des(a)p(a)recid(a)

«En él vivimos, nos movemos y existimos» (Hechos 17, 28).

Mi Dios sostenido menor:
No sé quién vive dentro de quién: ¿tú dentro de mí o yo dentro de ti? Por siempre me envuelves por externo y por dentro. No te despido, pero siempre te vuelves por externo y por dentro. Si te penetro, te envuelves, y aunque me externe, me envuelves por externo y por dentro. Y siempre que me envuelves, también me revuelves por externo y por dentro. Y bien que me fugue y me proyecte o me siembre, «eppur si muove» por externo y me interno.

8 comentarios:

Steven Manduca dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Deivi a.k.a El Escribidor dijo...

El anterior comentario, suprimido, es mío. Lo repito, entonces: La desaparecida es como nuestro desaparecido que vive dentro de nosotros. Él es ausente presente

Yuan dijo...

Deivi:
Gracias por el comentario desaparecido, que aunque no esté, se ve presente, como un presente imposible de tomar, pero que no deja de ser presente... Me enredé!
Saludos!

Deivi a.k.a El Escribidor dijo...

Es que puse el comentario y cuando le di enter, noté que estaba el nombre de un amigo. De alguna manera mágica -o tecnológica- fui él en ese comentario, pero decidí volver a ser yo. Que quede como evidencia de mi suplantación.

Anónimo y orgulloso de ello dijo...

Una vez me comí una araña.
<a expr:href='data:blog.homepageUrl'

Laura E. dijo...

Chino:
sigamos en movimiento. Los quiero!

Yuan dijo...

Hola Laura:
Pues sí, sigamos en movimiento, pero sin marearnos... aunque... ¿Quién sabe?
También te quiero!

اري dijo...

Interesante. ¿Qué tal esta visión de Dios?
http://elfarym.blogspot.com/2011/02/yhwh.html