domingo, 22 de agosto de 2010

Flor y cultor

Como cada mañana, el jardinero se asomó temprano por la rosaleda de su patrón. Esta vez acarreó trece recipientes para esparcir vida a las rosas blancas. Apenas iba irrigando con la segunda regadera, cuando el agua se tornó en tinta escarlata. Haciendo caso omiso a la extraña metamorfosis, siguió regando sin detenerse. En unos minutos, todo el rosal se fue tiñendo de rojo, incluyendo las espinas; pero antes de que el jardinero se diera cuenta de ello, rebotó la última gota de ese líquido. A punto de tomar la siguiente regadera, perdió el equilibrio y el conocimiento… Aplastó algunas flores, pocas en realidad. Desangrado.

6 comentarios:

Con tinta violeta dijo...

Hola Yuan: por lo menos murió dando vida a sus rosales...hizo lo que su vida de floricultor le pedía.
Es para pensar.
Abrazos!!!

Yuan dijo...

Hola Paloma:
A mí el cuento, después de ser escrito, también me puso a pensar. Vino a mi memoria el recuerdo de tantas personas oprimidas que se han desvanecido trabajando por "rosales ajenos".
Abrazos!

cinthya dijo...

hola:
guau!!!
al principio pensé:"que sangriento",
pero si nos ponemos a pensar está relacionado con JESUS,¿porque lo deduzco?: por los trece recipientes:
JESUS y sus doce apostoles,JESUS entregó su VIDA,en el momento de la crucifixion de su costado salió sangre y agua,los rosales somos nosotros,JESUS al entregarse nos dió VIDA ETERNA a nosotros y si le pedimos ESPIRITU SANTO,JESUS nos regará con SU PODER

saludos desde algun punto del universo
cinthya :)

Yuan dijo...

Cinthya:
Gracias por tu comentario. Bienaventurados tus ojos que descubren veredas ocultas.
Saludos.

cinthya rios dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
cinthya rios dijo...

hola
ayy,me abrumas con tu cumplido
gracias ;)
bye