domingo, 6 de junio de 2010

Más twitterrelatos

Posteo más nanorrelatos (menos de 140 caracteres), publicados originalmente en twitter (http://twitter.com/yuanliao). Les agregué títulos.


Superpoblación

Ante un inopinado descontrol de natalidad, las sardinas solicitaron consejo urgente. «Agrúpense como nosotras», sugirió una sardina en lata.


Marionetas

Nombró gobernador a Titiritero. ¿Fue por su destreza de manipular al muñeco como si fuera ser humano, y a la audiencia como si fuera muñeco?


Desmemoriado

En la policía: «Me acusó de tener am... anemia... Me insultó a alguien... que ahora no me acuerdo. Luego algo le hice... No recuerdo qué».


Confusión

Primero fue negro, luego blanco, más tarde marrón, después rojo, y ahora dorado. Se declaró en crisis: el pelo 101,101 de esa celebridad.


Imprevisto

Decían que los nanorrelatos de ese autor tenían finales inesperados que sorprendían a sus lectores. Por eso se sorprendieron con este final.


Fuera de la realidad

«Ven, instálate en mí», le suplicaba ella. «Prefiero seguir viviendo en las nubes que vivir en la Luna», la rechazó el Sol.


Globalización

El hidalgo Don Quijote llegó a Manhattan. En lugar de molinos, vio edificios. Sancho desenvainó su BlackBerry y digitó: «Gee! Skyscraperz!».


Parto

CORDIAL chocó con MISERIA, tendida en el suelo. Se inclinó para alzarla con sus cuerdas internas revueltas. Al tocarla, nació MISERICORDIA.


Señor del feudo

Aprovechándose de la deuda, instaló la duda en la mente del deudo. Para cuando fue extirpada, ya todo estaba enlodado en «lo dudo».


Miedo escénico

Un nanorrelato tímido y desconocido fue colocado en twitter por su autor. Indefenso, a la vista de todos, buscaba escapar, infructuosamente.


¿Personalidad múltiple?

Era un personaje de cuento, con pavor a lo oscuro. Los lectores desconocían su verdadera personalidad: cuando abrían el libro, entraba luz.


¿Mi ignorancia cíclica?

Era un no sé qué en no sé cuándo, en un lugar que desconozco, que no sé cómo se concibió a sí mismo: otro no sé qué en no sé cuándo...


Artístico

El gobierno de facto cumplió su promesa de favorecer las artes: sobre las aldeas hizo llover un enjambre de extraños arte-factos.


Desaparición

Mientras más escribía la historia, más corta se hacía.


Concatenadas

«No soy como ellas, soy la primera, soy diferente, no caeré...». Antes de terminar su discurso, fue derribada. Era la última del dominó.


Encuentro

El vehículo se aproximaba a la estación final, la de ella. Por un eterno instante no supe si era la estación que venía o era el bus que iba.


Cavilando

No era pregunta-sin-respuesta ni respuesta-a-una-pregunta. «¿Por qué no soy como las otras?», se preguntaba una respuesta-sin-pregunta.


Desahogo

Es muy tarde y tengo sueño, pero él insiste en contarme sus penurias con lujo de detalles. Soy todo oídos para el grillo.


Mini-obra para una exedra

Era un etcétera que, habiendo sido tantas cosas, se sentía puntos suspensivos, puntos suspensivos, puntos suspensivos, etc.


Invisible

Nadie se dio cuenta de que su propuesta era la más transparente.


Incorporado

INTRODUCCIÓN
Esta historia sobre un personaje cualquiera nació sin cuerpo de texto.
CONCLUSIÓN
Por tanto, no necesita conclusión.


Final inciert

El cuerp d texo de ste relat fue dscuatizado miteriosment. Invstigadres interográn a sospchosos, incluyndo al autr y al lectr


Imaginación

Lo oí en una biblioteca infantil: «Prefiero los libros de cuento sin ilustraciones, porque son más coloridos».


Desprendidas

Mientras miraba la gallina volar alto, muy alto, tropecé con una niña solar bella, muy bella: un ángel sin alas.


Encanta-miento

Un brujo novato robó un hechizo para crear este nanorrelato mágico capaz de cegar a sus lectores. No sabemos si logró su propósito, ¿y tú?


Terrorismo de lectura

El aprendiz de brujo empezó a escribir este nanorrelato mágico que mataría a todos sus lectores. Mientras lo escribía tuvo que leerlo...


Objetivo logrado

Tuvo éxito al crear un hechizo para dar muerte a los lectores de este nanorrelato: sin excepción, ellos morirán en menos de 100 años.


Ingenua espera

Impedido de volver al ilustre Ayer y de traerlo al Presente efímero, logré mudar mi Ayer al Futuro. ¡En algún instante lo volveré a vivir!


¿Conformidad?

Deseaba la experiencia de vivir en el Siempre, pero también en el Nunca. No le quedó más remedio que calcular el promedio. Vivió el Ahora.


Miradas

Un niño, de tanto contemplar lo natural, se hizo sobrenatural; pero en los demás, de tanto contemplarle, lo extraordinario se hizo ordinario.


Se movió sintaxis pero con tacto, no sujeto a lo predicado

Ortografía se rebeló contra él. Aunque escribía impecablemente, las letras y los signos de puntuación no le obedecían. Nació un verso libre.


Múltiple nacionalidad

Era una coma española que, ambicionando estar arriba y no abajo, hizo el crossover: pasó al inglés porque en ese idioma podía ser apóstrofo.


¿Une o separa?

Acusada de separatista, apeló al testimonio de y. La conjunción la defendió: «Muchas veces la he sustituido. Certifico que la coma une».


Desprendimiento descomunal

Él protestó: «Debería ser de todos, pero no lo tengo porque lo acaparas tú». Entonces ella se desprendió del Sentido Común para regalárselo.


Duda de dudas

Era un «Sin Lugar a Dudas» que admitió que siempre había expulsado a las dudas pues desconfiaba de ellas. Dicho esto, se anuló a sí mismo.


Indudablemente dudable

«Sin Duda a Lugares» y «Sin Lugar a Dudas» eran amigos hasta que el primero invitó al otro a un lugar cualquiera. Ahí se encontraba «Duda».


Búsqueda incesante

Se buscaron en carrera contrarreloj, sin encontrarse. Cuando Tic se marchaba, Tac volvía... No sabemos si en el fondo querían el encuentro.


Ambivalencia

Los críticos decían que el estilo de su poesía era «prosaico»; pero las críticas afirmaban que su prosa era «poesiacaso».


Gemelos

Eran dos «gemelos» que, cuando a uno le faltaba aire, el otro perdía aliento; y cuando a éste le faltaba desaire, aquél perdía desaliento.


La opinión de los expertos

Era una tal Tal que, según los expertos, tenía que encontrarse con un Cual, pero no sabía con cuál Cual. ¿Serán algún día tal para cual?


Prefacio de la codicia

Todos tenían todo... Él entró fuera de sí: «No me sirve tener todo si nadie me envidia». Empezó a robar. ¿Era posible tener «más que todo»?


Más «fashion»

Las tres se alternaban para poner orden; pero en ese día de neblina, coquetas, decidieron vestirse con otros colores. Hubo caos en el cruce.


Su intención era llamar la atención y nada más

Érase una vez este relato corto con un título largo.


Fuerza centrífuga

Ese ángel desplegó sus alas y despegó sus pies del suelo, pero no era que él volaba: era que la Tierra había decidido alejarse de sus pies.


Signo de más

Se detuvo en la encrucijada sin saber por cuál camino proseguir. Mirando el cruce de caminos, descubrió que ése era el camino: ¡la cruz!

6 comentarios:

Con tinta violeta dijo...

Muy buenos Yuan. Es increíble como se puede condensar una historia en tan pocas palabras.
Me gustaron todos, pero con artístico me rei mucho y con el de Fashion, y el tal para cual.
Besos!

Yuan dijo...

Gracias, Paloma.
Con twitter me di cuenta de algo que ya suponía: que me expresaba con demasiadas palabras. Voy aprendiendo poco a poco a decir más con menos.
Besos pa ti también!

Lau dijo...

Me gustó la del semáforo. Saludos.

Yuan dijo...

Lau:
¿Ese relato que mencionas se refería a un semáforo o a personas? Jeje.
Abrazo!

Juan Vásquez dijo...

Parece que moriré en menos de 100 años, aunque después de leer ese micro lo haré feliz!

Yuan dijo...

Al Papa Juan XXIII algún cardenal lo felicitó con motivo de su cumpleaños, diciéndole: "Que Dios le dé 50 años más de vida". Juan XXIII le respondió: "No le pongas límites a la providencia".
Jeje!
Si la providencia te da el antídoto para los efectos de ese micro... entonces podrías celebrar más de 100 cumpleaños.
Gracias por pasar por esta esquina.
Saludos!